Hace unos días se ha podido ver nuevamente cómo el actual gobierno de Israel (y lo distingo respecto del pueblo israelí, puesto que afortunadamente dentro del mismo hay otras sensibilidades más pacifistas y democráticas, pero silenciadas por el sistema opresivo y dictatorial que hay en la actualidad) ha vuelto a saltarse la legislación internacional ordenando el asalto de la Flotilla pacifista Global Sumud en aguas internacionales y el secuestro de dos ciudadanos, el palestino-español Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila. Sinceramente, vergonzoso. Esperemos que la diplomacia impere y sean liberados pronto. Si lo que pretende Netanyahu es aleccionar a las flotillas pacifistas que intentan abrir pasillos de ayuda humanitaria a Gaza para que ni lo intenten, lo que demuestra es su falta de humanidad y extrema crueldad, algo que la historia recordará siempre.
lunes, 4 de mayo de 2026
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