sábado, 9 de mayo de 2009

Retórica


Hay quien estudia el pasado de las letras. Hay quien me dice que las cosas fueron de tal o cuál manera. Pero no es de un único color la tensión de cada palabra. Se discuten las definiciones, mientras las letras cambian de tonalidad. Ninguna tiene un aspecto fijo. Las combinaciones dependen del sonido, del contexto, del color. Porque se llega a ello cuando se olvida lo aprendido. Hay que poner la mente para detrás, pulsar de otra manera. Así se transmite el olvido. Así se miran las palabras. Una gama de color es capaz de declarar una guerra. Y hay quien busca el color áureo, aquel que defina las transiciones de la letra, la curva, la línea absurda que envuelve una tradición. Una guerra es una sinfonía de colores. Un orgasmo es un espacio de guerra. Hay quien estudia el pasado de las ideas. Y el pasado está marcado por el color de cada palabra. Retórica de un espacio, retórica de una forma de porvenir.
(Inédito).

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