miércoles, 17 de junio de 2015

Sobre demagogia, tensión, política, soluciones...

Si bien a los ciudadanos, a cualquier currante, a quienes lo damos todo en el día a día en el trabajo no se nos permite cometer errores, yo les pido a los políticos que van a gobernar que no la caguen, que dejen las miserias a un lado y que gobiernen bien para tod@s de una puta vez. Gestos, sensibilidad, empatía, conciencia, ciencia, eficacia, respeto, soluciones, soluciones... y mucha autocrítica, y no cosa de un día para aparentar, de una ocasión determinada, sino todo el tiempo así... Yo creo que si se pudiera medir el nivel alcanzado en demagogia de un país, ya habríamos ocupado el primer puesto en eso, como mínimo, en Europa. Creo que se pierde demasiada energía en viejas rencillas, en decir tonterías para molestarse los unos a los otros, en enmascarar las verdaderas posiciones, en acaparar, en agarrarse al sillón, en poner zancadillas, en descubrir océanos atlánticos o ya conocidos hasta la saciedad, en lugar de utilizar esa energía para favorecer a tod@s l@s ciudadan@s, para crear mayor bienestar común, gobernar para todos, para todos y todas y no para unos pocos. Me he preguntado muchas veces, ¿de todo el trabajo de un político, qué porcentaje real se materializa realmente en ayudar al bienestar de tod@s los ciudadan@s? Si perdemos el horizonte de ayudar a que ese bienestar común sea efectivo, a ese futuro, me parece que estaremos más en mitad de lo mismo, de lo mismo, y no habremos mejorado, sino al contrario. Porque, aunque parezca más una utopía que otra cosa, sigo creyendo que son más las razones que nos acercan que las que nos dividen. Esos elementos comunes y el respeto por las diferencias, todo ello debería ser aprovechado para mejorar como sociedad y no lo contrario, no ser un motivo para la exclusión y para la división. Y la tensión no es buena, al final es como el estrés, si se tensa mucho, la cuerda, el cuerpo, la salud, todo se rompe, y acaba quebrándose la posibilidad de diálogo. Pero eso parece que no se comprende, no es estratégico en política, no es estratégico para todos los partidos cuya empresa es ganar a toda costa. La tensión estratégica entre partidos oculta carencias de entendimiento y de soluciones reales para los problemas de los ciudadanos, oculta el fracaso total, la necesidad de ocupar el lugar del otro a toda costa, cuando debería ser el lugar de tod@s, la casa común, y no el lugar para el odio. Joder, es muy triste y no sigo porque ya me deprimo.

2 comentarios:

  1. Cuestión de egos... y de Economía, mucha Economía...

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  2. Sí, totalmente de acuerdo. Qué triste es todo.

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